Sentencia en el juicio contra el policía que le disparó al ex diputado del FIT Raúl Godoy

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Raúl Godoy es un viejo conocido de la policía neuquina. No lo soportan, porque está en todas las luchas que ellos reprimen. «Te vamos a sacar de circulación por unos meses», le dijeron los uniformados el 8 de diciembre de 2017. Poco después, el policía Sergio Palominos disparó por la espalda al obrero de Zanon, que en ese momento era diputado provincial del Frente de Izquierda, y lo hirió gravemente en su tobillo. Fue en medio de un desalojo violento a los obreros de la maderera MAM, que peleaban por la reincorporación a sus puestos de trabajo. En pocas horas el tribunal conformado por Ana Malvido, Daniel Varessio y Mauricio Zabala decidirá si absuelve o condena al escopetero que comenzó a ser juzgado el 18 de septiembre en la capital provincial, de alta participación de las organizaciones populares y de izquierda en sus permanentes e intensos conflictos.

Godoy venía siendo parte desde el inicio en la pelea por la reincorporación de los trabajadores de esa empresa, presentó varios proyectos en la Legislatura provincial e hizo múltiples gestiones para acompañar a las familias madereras que habían sido dejadas en la calle. Durante el operativo de desalojo llevado adelante el 8 de diciembre, día feriado, en el que la policía se llevó detenidos a cinco trabajadores sin comunicar a nadie a donde se los trasladaba, Godoy se hizo presente por el llamado de los propios obreros. Un cordón de policías lo esperó con empujones, insultos y amenazando con que “a vos te vamos a sacar de circulación unos meses”, tal como escuchó un testigo. Luego, y sin mediar ningún tipo de diálogo, el efectivo Sergio Palominos le disparó lesionando gravemente su tobillo derecho, cuando se encontraba de espaldas tratando de sacar a compañeros y compañeras del lugar.

Tardaron dos años en identificar al autor del disparo, por las maniobras de la policía y la justicia, según explica Godoy. Sin embargo, con a sus abogados Natalia Hormazabal y Mariano Pedrero –junto a decenas de organizaciones sociales, políticas, de DDHH, sindicales y estudiantiles, así como distintas personalidades–, no dejaron de exigir juicio y castigo para los responsables del hecho. «Sabemos que intentaron dejar un antecedente, y dejar un mensaje intimidatorio a quienes protagonizan luchas por sus derechos y a quienes estamos en primera fila acompañando cada una de esas peleas. No podemos permitir la impunidad de los policías del gatillo fácil ni vamos a dejar pasar este grave ataque a quienes luchan”, expresó el ex diputado trotskista.

El viernes tras los alegatos, Hormazabal afirmó que están muy conformes por parte de la querella. «Lo dijimos en nuestros alegatos porque probamos la teoría del caso, no hay duda de ninguna manera y entendemos que los jueces lo van a entender de esa manera, nuestro compañero fue atacado de forma premeditada provocando una lesión grave y el único autor posible es Sergio Oscar Palominos, probamos la materialidad de los hechos. la lesión y la autoría». La letrada indicó que fueron «derribando uno a uno los elementos de ese ensayo institucional que hizo la policía provincial de intentar contar un cuento que no existió y de negar el hecho, de intentar negar la autoría de Palomino con material probatorio muy débil».

Una de esas pruebas fue un video del registro de aquella represión que ellos mismos filmaron, editado y cortado a conveniencia. Los peritos Enrique Prueger y Rodolfo Pregliasco lo analizaron y literalmente lo demolieron como prueba. “Con un fundamento científico tengo demostrado que fue Sergio Palominos el que disparó», dijo Prueger. La defensa del policía llevó a un arquitecto que armó una reconstrucción en 3D con un programa de arquitectura, mostrando como supuestamente habían sido los hechos. Sentado en el estrado, el profesional confesó que él no había estado en el lugar de los hechos, que había armado aquello según narración de la fuerza.

Por su parte, Mariano Pedrero fue contundente. «Está más que probada la responsabilidad penal de Palominos como autor materialmente responsable de disparo, lo acusamos por el delito de lesiones graves triplemente calificada por el abuso de arma, calificada por el abuso funcional de la policía en funciones y por la alevosía de dispararle por la espalda mientras Raúl se encontraba indefenso, por eso entendemos que el veredicto final tiene que ser de culpabilidad, de atribuirle la responsabilidad penal a Palominos no solamente para que se haga justicia en el caso concreto sino para que no quede impune esta lesión a Raúl y por lo que significa este juicio».

«Los testimonios que se han escuchado en tres jornadas tienen ‘argumentos’ de defensa en favor de Palominos que son de lo más subjetivos y disparatados. Uno de los policías, por ejemplo, llegó a declarar bajo juramento que Raúl los tiene hartos, a todos, a toda la fuerza, porque está en todas y cada una de las manifestaciones (¡lo dijo sin que se le cayera una pestaña!) Una suerte de «ella se lo buscó», ¿no? Algo que recordamos con amargura en estos días en los que los Estados nacional y provincial pidieron disculpas por su accionar vergonzoso en la causa Ivana Rosales, a quien acusaron de lo mismo: habérsela buscado», escribió el periodista Fer Barraza en La Izquierda Diario. En su entendimiento, este juicio debiera servir «para profundizar el análisis sobre la participación coordinada de las fuerzas de seguridad en hechos de represión y acción criminal contra las personas».

En tanto, Godoy sostuvo que sintió «la responsabilidad de atestiguar contra una fuerza policial que ha asesinado, que reprime pibes en la calle, responsable de los asesinatos de Carlos Fuentealba, Teresa Rodríguez, Rafael Nahuel en Río Negro, y un sin número de pibes que no pudieron llegar acá porque los mataron antes». El obrero de la recuperada y autogestionada fábrica de cerámicos Zanon valoró «el enorme trabajo de la querella, el equipo de abogados y abogadas hicieron un trabajo excelente remando contra la corriente». A su criterio, la preocupación que queda latente es la impunidad de la policía. Si a él que tuvo patrocinio legal, compañeros y compañeras de la fábrica que lo respaldaban, de muchísimas organizaciones, siendo militante y diputado le costó tanto probar a plena luz del día un hecho como éste, que queda para quienes son víctimas y cuentan con esa posición. Godoy recordó que «con toda la impunidad los funcionarios policiales mintieron y falsificaron informes, es increíble, lo peor de todo es que me queda un sabor amarguísimo porque esta gente maneja a la policía».

El veredicto que se conocerá este lunes establecerá si el escopetero Palominos es o no penalmente responsable. En caso que determinen que lo es, un nuevo tribunal establecerá la pena luego de una audiencia en juicio de determinación de pena cuya audiencia está programada para el 8 de noviembre.

Fuente: La Izquierda Diario