Habría mil espías como Balbuena

La causa judicial por la infiltración de la Policía Federal en la agencia de noticias Rodolfo Walsh avanza a ritmo sostenido. Ya declararon varios testigos, entre ellos el diputado provincial Marcelo Saín (Nuevo Encuentro) quien ratificó la existencia de la división de esa fuerza dedicada al espionaje, que cuenta con sustento legal (un decreto de 1963) y donde revistarían unos mil agentes. Además, el jefe de Gabinete Jorge Capitanich se comprometió a responder sobre la “revisión” de esa normativa, a la que ningún gobierno hasta hoy se decidió a derogar. Además, ¿cómo siguió la vida en la agencia Walsh?

 

Primero fue el estupor, años de entrevistas a dirigentes de todos los colores políticos pero sobre todo del llamado “campo popular”, cronistas que compartieron notas durante más de una década con el falso periodista que resultó ser un agente de la Federal. Luego vino la denuncia pública, cuando hace un año la agencia de noticias Rodolfo Walsh anunció haber descubierto que uno de sus integrantes, Américo Balbuena, más conocido por todos como el Pelado, era un oficial de inteligencia de la policía, un PCI (personal civil de inteligencia). Y finalmente hubo una demanda ante la justicia penal que generó una causa, hoy en plena actividad. Hace pocos días declaró el diputado provincial Marcelo Saín y describió el funcionamiento de la división Reunión de Información de la Federal donde revistaba Balbuena. Mientras el expediente avanza, en su reciente informe al Parlamento el jefe de Gabinete Jorge Capitanich confirmó que Balbuena y su jefe están en “disponibilidad preventiva”, y se comprometió a responder por escrito sobre la “revisión” y eventual “derogación” del decreto que creó la unidad de la Policía Federal en la que revistarían otros mil agentes como Balbuena, que vienen manteniéndose intocables a través de los sucesivos gobiernos democráticos.

La primera pregunta que le hicieron a Saín fue si ratificaba el contenido de un artículo que publicó en PáginaI12 hace más de cuatro años. Bajo el título de Los intocables, el ex interventor de la Policía de Seguridad Aeroportuaria había afirmado que la Policía Federal, creada en 1943, es la única fuerza que desde el inicio del período democrático en 1983 no ha sido objeto de “ningún tipo de reforma o modernización institucional que erradique sus enclaves autoritarios y la ponga a tono con los parámetros de la seguridad pública democrática”. La única modificación fue a instancias del diputado socialista Simón Lázara, que en 1991 eliminó la potestad de los federales de detener personas sólo para su identificación o averiguación de antecedentes. A través del decreto-ley 9.021 de 1963, durante el gobierno de José María Guido, fue creada la “Orgánica del Cuerpo de Informaciones de la Policía Federal Argentina”, esto es, “un verdadero servicio paraestatal de informaciones e inteligencia no sujeto a ningún tipo de contralor administrativo, judicial y parlamentario más allá que el ejercido por algunos pocos miembros del comisariato superior de la fuerza”. Según detalló Saín, ese cuerpo está compuesto por “agentes secretos” abocados a las tareas específicas de la “especialidad de informaciones” y cuyos cargos no son “incompatibles con otro empleo de la administración pública, provincial, municipal y privados”. Fue bajo este paraguas que Balbuena se infiltró durante más de 10 años en la agencia Walsh, porque esa norma habilita a estos agentes a infiltrarse en cualquier organismo público y privado, una facultad que no tienen ni siquiera los espías de la Secretaría de Inteligencia. “Este cuerpo policial de informaciones cuenta con casi 1000 espías que se dividen superiores y subalternos, y entre sus numerarios se encontraba Ciro James y otros secuaces que cambiaron de bando con alguna notoriedad pública”, apuntó Saín en el artículo, y lo ratificó ante la justicia. A su criterio, la Federal tiene un nivel de autonomía “por abajo” superior a cualquier otra fuerza de seguridad.

En su declaración, el legislador de Nuevo Encuentro aclaró que la reglamentación de 1967 asignó a ese Cuerpo de Inteligencia de la PFA la realización de actividades de inteligencia y contrainteligencia, posee jerarquías propias en un escalafón diferente a los demás policías, está exento de las normas que regulan al personal de la administración pública, y se encuentra habilitado para desempeñar empleos tanto en el ámbito privado como público con el objetivo de poder “infiltrarse y hacer espionaje sobre integrantes, actividades, relaciones y circunstancias”. Y acotó un detalle no menor: sus miembros tienen prohibido identificarse como integrantes de ese cuerpo.

 

Un Balbuena, ¿miles de Balbuenas?

A instancias de la abogada querellante Myriam Bregman, le preguntaron sobre la cifra de mil agentes que mencionó, y Saín respondió que la calculó en base al presupuesto asignado a esa división de la Federal. Tras afirmar que el monto es muy elevado, dijo que “si hay asignación presupuestaria del Congreso para financiar este cuerpo, ello no sólo lo convalida sino que da cuenta que luego de 30 años de democracia sigue funcionando fuera del marco de las normas que regulan la seguridad interior y la inteligencia nacional”. El diputado diferenció a quienes realizan actividades de inteligencia criminal que apuntan a la problemática delictiva, y dijo que éstos espías, en cambio, desarrollan “espionaje político”. Saín aclaró que se trata de dos cuerpos diferentes, y que los compañeros de Balbuena han contado con una cobertura legal que proviene de épocas dictatoriales que “confrontan con la legalidad democrática en este tema”.

En cuanto a la tan mentada justificación de que actúan por órdenes de la justicia, Saín fue contundente: “Las tareas de investigación criminal ordenadas por autoridades judiciales no son desarrolladas por este Cuerpo, porque no forma parte de sus funciones asistir a jueces y/o fiscales sino sólo hacer tareas de recolección de información y de inteligencias indicadas por sus superiores”.

Hace un año, tras la denuncia pública en conferencia de prensa y una movilización a Plaza de Mayo, organizaciones de derechos humanos y partidos de izquierda acompañaron a los periodistas de la agencia Walsh e iniciaron una causa penal contra el oficial mayor de Inteligencia Américo Alejandro Balbuena porque afirman haber sido víctimas de su espionaje. El caso quedó en manos del juez federal Sergio Torres y el fiscal Carlos Stornelli, a quienes se les solicitó que determinen en qué fechas operó el agente y quiénes eran sus jefes, entre otras medidas de prueba. Una de las primeras que el magistrado puso en marcha fue el allanamiento de la casa de Balbuena, en San Martín, donde lo encontraron junto a su hermana. Aunque el espía tenía una pistola Glock no la utilizó. Fue el 21 de mayo de 2013 y los investigadores sólo hallaron pocos muebles, algunos libros, un colchón en el piso y unos pocos objetos personales. Al día siguiente hubo un procedimiento similar en la sede de la Federal, donde los peritos comprobaron que los registros de las computadoras habían sido borrados. Pero secuestraron el legajo de Balbuena –que lo describe como un agente locuaz y colaborador, y da cuenta de varios cursos de inteligencia que realizó– y una lista de nombres de otros agentes que serían sus compañeros de trabajo en la sección Reunión de Información. Ese es uno de los interrogantes a resolver en la causa ¿cuántos más hay? Los investigadores podrían recibir información de otra dependencia de la Federal que les permitiría determinar con precisión esa cifra. Y en tal caso, ¿correrán el mismo destino de Balbuena, que luego de las denuncias fue puesto en disponibilidad en mayo de 2013 por la ex ministra Nilda Garré?

Para dejar constancia en el expediente sobre la forma de operar de Balbuena ya declararon en el expediente varios testigos, entre ellos Rodolfo Grinberg, uno de los fundadores de la agencia Walsh y ex compañero de colegio de Balbuena, Enrique Fukman, sobreviviente de la ESMA y miembro de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos, Oscar Kuperman, del MTR Cuba, los dirigentes del MST Vilma Ripoll y del PTS Claudio Dellecarbonara, además de los diputados Saín y Christian Castillo (PTS-FIT). Dellecarbonara relató cómo Balbuena se inmiscuía en cada conflicto que había en el Subte, y se pasaba horas en las instalaciones del subterráneo tratando de averiguar qué opinaba cada uno y cuáles serían los pasos a seguir. “La manera de entrar era con un trato campechano. Te decía que apoyaba nuestra lucha, que él era un trabajador más”, dijo el delegado de la línea B. De hecho, quienes lo conocieron afirman que se camuflaba muy bien porque se hacía pasar por un “periodista militante”, comprometido con las causas de las notas que cubría, pero siempre con una actitud entre ingenua y bonachona. Entraba en confianza y le tenían afecto pero casi todos coincidían en que “era raro”. Tan preparado fue su desempeño que Balbuena eligió una prestigiosa escuela terciaria de radio, de orientación progresista, para obtener su título.

Por su parte, Castillo declaró que en algunos actos o movilizaciones era el único “periodista” presente, a veces acudía a reuniones abiertas de coordinación que no habían sido difundidas, y en los actos hacía entrevistas a todos los dirigentes pero luego esas declaraciones no aparecían en sus notas periodísticas. “Preguntaba hacia dónde iba la marcha, qué iban a hacer después, y tenía conocimiento personal con muchos dirigentes”, apuntó el legislador provincial. Según explicó, cuando tomó contacto con los cronogramas de las movilizaciones descriptos en causas judiciales iniciadas contra manifestantes pudo constatar que eran similares a los informes de Balbuena. “Sabemos que esto no puede ser un hecho aislado sino un modo de operar de la PFA y una política de infiltración”, agregó. A diferencia de lo que sucedió en la provincia de Buenos Aires, donde el área de Inteligencia de la Policía Bonaerense fue abierta y se transformó en el Archivo de la Memoria, esto jamás sucedió en la Federal por lo cual, según el diputado, “puede suponerse la continuidad de esa actividad expresamente prohibida por las leyes de Inteligencia y de Seguridad Interior”.

El 8 de mayo declaró el dirigente del Partido Obrero Gabriel Solano, en la misma línea que los dirigentes que acudieron a dar cuenta de la forma de manejarse de Balbuena. A modo de ejemplo recordó que en un Congreso de la juventud del Partido Obrero Balbuena se hizo presente para recavar los nombres de los militantes que habían sido electos para la dirección nacional de la organización. Al finalizar su declaración, en la cual estuvo acompañado por la abogada Bregman, Solano señaló: “Balbuena no es una excepción. El trabajo de espionaje sobre el movimiento popular se realiza de manera sistemática y es ordenado directamente desde el gobierno. Lo prueba también el Proyecto X, armado por la Gendarmería de Berni, o la Secretaría de Inteligencia del Ejército que responde a Milani. Es necesario avanzar en determinar las responsabilidades políticas del caso. Quiénes manejaron a la Policía Federal en los años que Balbuena realizaba un trabajo de espionaje fueron Aníbal Fernández y Nilda Garré, quiénes siguen siendo funcionarios. La culpables del espionaje están en el poder”.

Una golondrina no hace verano

Balbuena no fue el primero pero debería ser el último. Así piensan los querellantes que acompañaron a los periodistas de la agencia Walsh para que la justicia investigue las leyes que habrían estado violando en forma sistemática estos espías. Durante su declaración testimonial, Saín recordó los casos de la secretaria privada de Gustavo Béliz, cuando era concejal porteño, y el más reciente de James, uno de los integrantes de la red de espionaje del macrismo. Pero en la cronología ya publicada por Ojos Vendados los antecedentes de esta mala costumbre de espiar fronteras adentro se remonta a los años ’80 con las actividades del Departamento de Protección del Orden Constitucional (Depoc), y luego con el espionaje durante la administración menemista plasmado en el “libro azul” de la Policía Federal donde habían recolectado información personal y política sobre 250 personas, en su mayoría militantes de izquierda. Casi todas las fuerzas de seguridad nacionales y provinciales tienen algún caso, como el espionaje de los marinos de la base Zar, el de la Fuerza Aérea denunciado porPáginaI12, y más recientemente el que habría implementado la Gendarmería a través del denominado Proyecto X.

Durante el último informe del jefe de Gabinete en la Cámara de Diputados, ante una consulta del legislador Nicolás del Caño (PTS-FIT), Jorge Capitanich dijo que “en relación al caso de Américo Balbuena, cuando el ministerio de Seguridad tomó conocimiento de sus actividades en la agencia Walsh se inició una investigación sumaria para determinar si hay incompatibilidad entre su desempeño como oficial de Inteligencia y su participación en la agencia de noticias; y hay cargos contra él y contra su superior directo pero la investigación administrativa interna se encuentra a la espera de la actuación judicial que pudiera implicar una sanción aún más grave”. El funcionario agregó que “también se plantea claramente la revisión de la vigencia del decreto (que creó la división Reunión de Información) y sus modificaciones para su derogación y funcionamiento, pero eso se lo voy a transmitir en el transcurso de la semana próxima por nota”. Fue el 3 de abril pero Del Caño aún no recibió la respuesta prometida, por lo cual se disponía a reclamarla.

Además

¿Qué pasó en la agencia Walsh, a un año del descubrimiento del infiltrado? Entrevista a uno de sus fundadores

http://www.argenpress.info/2014/04/a-un-ano-del-descubrimiento-de-la.html

Y todos los capítulos de la historia de Balbuena

http://www.adrianameyer.com.ar/index.php/item/113-mi-colega-era-un-espía-de-la-federal

El “compañero” Balbuena era un espía de la Federal…

… PERO NO FUE EL ÚNICO NI EL PRIMERO.

ACTUALIZAMOS CON LA COMPLETA CRONOLOGÍA DE LOS ANTECEDENTES DE TAREAS DE INTELIGENCIA INTERIOR detectadas en ORGANIZACIONES SOCIALES.

En medio de escándalos de secretarias y valijas que remiten a otras épocas, esta noticia pegó en las tripas de miles de militantes y periodistas que cubrieron las actividades de los movimientos sociales en la Argentina desde hace más de una década. Porque al Pelado BALBUENA –ex estudiante de radio y periodismo, ex movilero y hasta la semana pasada miembro de la agencia de noticias Rodolfo Walsh– lo conocían todos. No hay dirigente social que no haya sido su entrevistado. Y resultó ser oficial de Inteligenia de la Federal. Apenas trascendió el dato la ministra de Seguridad lo pasó a disponibilidad, mientras que más de un centenar de organizaciones políticas, sociales, sindicales, estudiantiles, de derechos humanos y de medios de prensa alternativos repudiaron el “espionaje sistemático al movimiento popular” y exigieron el desmantelamiento de toda estructura destinada a este tipo de actividades. Según pudo establecer OJOS VENDADOS, el dato habría sido filtrado en medio de una interna de la Federal.

El caso lejos de ser una golondrina perdida, se suma a otros episodios similares ocurridos a partir de 1983. Reiteramos la breve reseña de antecedentes de esa mala costumbre de hacer inteligencia interior, prohibida por varias leyes.

Balbuena era ese “pesado” que siempre insistía en grabar unas palabras para su programa de radio. Era el que llegaba primero y se iba último de cada manifestación y corte callejero. No se le conocía pensamiento propio pero parecía inocuo, era dedicado y persistente. Hace pocos días descubrieron que es otro tipo de “pesado”.

En el caliente diciembre de 2001 comenzó a ser parte de la red de corresponsales populares de FM La Tribu y al año siguiente entró en la agencia de noticias Rodolfo Walsh. Había sido vecino y compañero de la escuela primaria de uno de los fundadores de ese pionero medio alternativo, Roberto Grinberg, con quien se reencontró mientras estudiaban periodismo. “A partir de la relación personal que tenía conmigo se sumó a la agencia en 2002”, dijo Grinberg en la conferencia de prensa del martes 7 en la sede de Correpi, de la que participaron 124 organizaciones (ver listado al final de la nota).

“No es un infiltrado en la agencia Walsh particularmente, se ha metido en todo el movimiento popular, la agencia fue el medio del que se valió para entrar en el resto de las organizaciones”, dijeron los integrantes de la redacción. Durante la conferencia explicaron que hace veinte días les llegó el dato de una fuente propia, que les acercó una lista de nombres entre los que figuraba Américo Alejandro Balbuena como oficial de inteligencia de la sección Reunión de Datos, división Análisis. En la redacción se quedaron azorados, no lo podían creer. Finalmente, el abogado Eduardo Soares confirmó que eran cierto con una fuente vinculada al ministerio de Seguridad de la Nación.

El domingo 5 la agencia había difundido que “Américo Alejandro Balbuena, oficial de inteligencia de la Policía Federal, había ingresado en 2002 y se mantuvo hasta hace pocos días espiando a sus integrantes”. Luego de detallar que “tenía a su cargo la agenda de actividades políticas, lo que le permitió tener un mapa del movimiento popular”, responsabilizaron al gobierno nacional. “Nosotros no habíamos hecho ninguna denuncia en el ministerio ni en Tribunales porque consideramos que no es un ataque a nosotros como agencia sino a todas las organizaciones que se ven afectadas por el espionaje del Estado, y por eso las decisiones las tomaríamos en conjunto. Pero nos llamó la atención tanta celeridad en pasarlo a disponibilidad”, dijo en la conferencia otro de los miembros de la Walsh.

Según informó ayer PáginaI12, la ministra de Seguridad Nilda Garré dispuso que se investigue a todos los jefes de la sección Reunión de Información de la División Análisis de la Policía Federal. “Según Garré es claramente incompatible ser PCI (Personal Civil de Inteligencia) y trabajar en una agencia de noticias monitoreando a las organizaciones sociales”, dice el artículo. De modo que eso era Balbuena, un PCI que durante once años “estableció vínculos de confianza y amistad con luchadores y luchadoras sociales para socavar a sus organizaciones”, tal como decía la Walsh en su primer comunicado. Por ejemplo, sus vínculos eran con los familiares de las víctimas de Cromagnon, del desaparecido Luciano Arruga, de la masacre de Avellaneda y de otras víctimas de la represión estatal, como así también con un amplio espectro de integrantes de organizaciones que va desde la Federación Universitaria de Buenos Aires hasta el colectivo La Alameda, pasando por los trabajadores del Subte y los pueblos originarios.

“Era casi más antiguo que nosotros en la agencia. Parecía tan bobo, a veces decía boludeces, a mí me sacaba de quicio, pero ya era medio personaje entonces todos decían ‘no te enojes, es Américo'”, relató a este sitio Oscar Castelnovo, de la Walsh. Al principio fue un golpe duro para todos pero en particular para Grinberg, hubo días de mucho “bajón”, luego pudieron reaccionar y se hicieron fuertes. “En este lugar hay mucha solidaridad, y con el acompañamiento de todas las organizaciones decidimos enfrentar esto todos juntos”, dijo el periodista, quien enmarca este episodio dentro de una política represiva que, a su criterio, es superior en todos los rubros a los demás gobiernos. “Acusamos al gobierno porque no entendemos cómo puede estar un servicio trabajando diez años en la policía y que nadie se dé cuenta, y si bien entró a la agencia en la época de Eduardo Duhalde hoy es responsabilidad de esta administración. Sabemos que los estados son represivos porque es su esencia de clase, no es un ataque al kirchnerismo en sí, es una denuncia al Estado nacional, a los estados provinciales y también al de la Ciudad”, concluyeron en la conferencia de prensa.

Entre los dirigentes hubo coincidencia en señalar que este no es un caso aislado sino una práctica generalizada en varias fuerzas de seguridad. Correpi elaboró una cronología de los hechos de infiltración que llegaron a detectar, y otras organizaciones mencionaron sus propios casos, como la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos que detectó al espía Alberto Amarilla, ex miembro del Batallón de Inteligencia 601 como militante de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre. También recordaron al espía militarRaúl Tarifeño, que llegó a ser candidato en las elecciones de 2007 por el MST en Neuquén. ( Más sobre el caso Amarilla en nota de Diego Rojas http://www.plazademayo.com/2012/03/un-espia-en-los-organismos-de-derechos-humanos/ y sobre el caso Tarifeño http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-141790-2010-03-11.html )

Para la abogada Myriam Bregman, del Ceprodh, el caso de Balbuena evidencia que “el espionaje está direccionado hacia organizaciones políticas, sociales y gremiales”, y que “la Federal también tiene su Proyecto X como denunciamos en el caso de la Gendarmería”. En tal sentido exigió “el listado completo de todos los infiltrados en las organizaciones populares y el desmantelamiento de todos los programas y organismos destinados a estas tareas”. Bregman afirmó que la Federal “tiene una división específica que proviene de la dictadura, con mil agentes, que se rige por legislación secreta de la época de la Libertadora y que ningún gobierno desde 1983 hasta ahora se ha atrevido a tocar”.

Varios dirigentes indicaron que información recolectada por Balbuena aparecía en causas de la justicia contravencional por cortes de calles y otras manifestaciones. La abogada María del Carmen Verdú dijo que “es inverosímil que ahora investiguen qué hizo y dónde estuvo estos diez años, y que no supieran que no le pagaban el sueldo para dirigir el tránsito”. Y opinó que esto es un “nombre nuevo para una historia vieja de infiltrados que hemos detectado, desde los burdos buchones que se meten disfrazados en las marchas hasta los servicios de inteligencia del Servicio Penitenciario que luego de nuestras visitas hostigan al preso para que les cuente de qué hablamos”. Sin embargo, la letrada de Correpi destacó que tanto Balbuena como varios de los gendarmes denunciados en Proyecto X apelaron al recurso de hacerse pasar por periodistas.

Ahora bien, ¿cómo llegó a la agencia Walsh el dato sobre Balbuena? Según dos fuentes consultadas, un grupo de agentes “pesados que responden más a la dictadura que a Garré” mantiene un disputa adentro de la fuerza y la intención era que “saltaran” los jefes del falso periodista. Por eso les insistían que sacaran la información rápido, pero los miembros de la agencia se tomaron el tiempo de confirmar la versión, en primer lugar, y luego convocar a las organizaciones para hacer la denuncia pública de manera conjunta.

Compañero de banco, de cancha, alumno, el falso notero tipo CQC alternativo fue desenmascarado: era nada menos que un buchón de la Federal disfrazado de periodista “del palo”. Una cara conocida por muchos de los que pelean, resisten, paran fábricas, frenan desalojos, reclaman tierras, y por tantos otros que cubren esas luchas. Por eso el estupor primero, la bronca después, el asco de haber formado periodísticamente a un espía de la policía (pudo haber sido alumno de esta periodista)

¿A quién reportaba? ¿Qué decía? ¿Cómo lo hacía? ¿Usaría otra ropa, otro lenguaje cuando volcaba sus informes a sus superiores? ¿Cuánto daño hizo? ¿A dónde fue a parar esa información y para qué la usó la Federal? En el poco probable caso de que hubiera actuado por su cuenta, ¿no sería alarmante semejante actividad autónoma de un agente de una fuerza de seguridad?

Los agentes infiltrados de la Federal no se parecen en nada a los facheros de ficción que produce Hollywood. Son apenas distintos a cualquier colega, sólo dicen boludeces. Castelnovo dice que “siempre hacen lo mismo, lo pasan a disponibilidad cuando el infiltrado nuestro era de ellos, como si fuera uno solo”. Y se despide con una inquietante duda. “Lo peor es que no nos dimos cuenta, y entonces no podemos dejar de preguntarnos cuántos más habrá”.

Antecedentes de inteligencia interior

ESA MALA COSTUMBRE DE ESPIAR FRONTERAS ADENTRO

El “Libro Azul” de la Federal, el Proyecto X de la Gendarmería, el agente Balbuena infiltrado en la Walsh, y sigue la lista. El uso de los recursos humanos y materiales del Estado para realizar tareas de inteligencia o espionaje, aunque prohibido por ley, se reitera en las últimas décadas en variados ámbitos, desde la estructura montada por el jefe de Gobierno Mauricio Macri hasta las actividades de los marinos de la base Almirante Zar. Los primeros antecedentes detectados por las organizaciones populares se remontan a los años ’80 cuando trascendieron las operaciones del DEPOC (Departamento de Protección al Orden Constitucional de la Policía Federal). A excepción de la iniciativa del menemista Carlos Alderete que en 1999 usaba los recursos del PAMI para espiar a políticos de la Alianza, periodistas y jubilados, los hechos recogidos en esta cronología pertenecen a actividades de infiltración y espionaje concretadas por uniformados militares y de fuerzas de seguridad y penitenciarias. El listado evidencia que Balbuena no fue ni el primero ni el único agente que la Policía Federal infiltró en agrupaciones de izquierda y del campo popular. 

  • * En los ’80, trascendieron las tareas de inteligencia sobre militantes populares realizadas por el DEPOC (Departamento de Protección al Orden Constitucional) de la Policía Federal, luego reconvertido en la División Operaciones del Departamento Seguridad de Estado. En los ’90, fue este organismo el principal protagonista del espionaje sobre las organizaciones populares, aunque no el único.
  • * En 1995, el entonces ministro del Interior, Carlos Corach, denunció ante la justicia federal a un conjunto de militantes y organizaciones por una serie de graves “delitos”. La prueba acompañada, que sirvió al juez Carlos Liporace, después de tener la causa en secreto de sumario por casi dos años, para dictar procesamientos y órdenes de detención, eran un video y “dos carpetas conteniendo información de inteligencia” (sic) encuadernadas con tapas azules. El video contenía imágenes editadas, confusamente mezcladas, subtituladas y ¡musicalizadas! en las que se observaban rostros de dirigentes de las agrupaciones denunciadas en distintas actividades y protestas, como movilizaciones en el aniversario de Walter Bulacio, manifestaciones estudiantiles contra la Ley Federal de Educación y marchas de los jubilados en Congreso. Las carpetas, que en la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional comenzaron a llamar “Libro Azul” a falta de otro nombre,contenían información política y personal sobre más de 250 personas de casi todo el arco militante de la izquierda, no sólo de los denunciados. Las más de 500 fojas eran fotocopias de un original que nunca se entregó, en las que se habían eliminado sellos, firmas y todo signo que pudiera identificar al “servicio” que recabó la información. Buena parte de los datos se referían a reuniones cerradas en locales o domicilios privados, por lo que se los debió obtener “pinchando” teléfonos, introduciendo micrófonos o mediante agentes encubiertos infiltrados en las agrupaciones.
  • * En posteriores investigaciones judiciales, la Policía Federal, la SIDE y el ministerio del Interior, negaron tajantemente haber confeccionado esas carpetas, lo que motivó que en 1997 se iniciara una causa contra Carlos Corach, para determinar el origen del “Libro Azul”. Esa causa, instruida por la jueza federal Servini de Cubría, fue debidamente archivada un par de años más tarde, a pesar de los esfuerzos de los denunciantes.
  • * En 2000 el Ejército hizo seguimientos a la justicia federal en Córdoba.  Ese mismo año, en marzo, cinco oficiales de laFuerza Aérea fueron procesados por hacer tareas de inteligencia a una decena de periodistas, a una ONG de mujeres y a agrupaciones estudiantiles y políticas. El caso de los aviadores espías había sido revelado por PáginaI12, y uno de los periodistas  espiados llegó a ser indemnizado. Seis meses más tarde, el juez Martín Silva Garretón ordenó a la Policía Federal, al Poder Ejecutivo y al ministerio del  Interior que “pongan fin de inmediato a toda actividad de servicios de inteligencia” sobre partidos políticos y organizaciones sociales.
  • * En 2001, Correpi intervino como defensa en la causa 22.944 del juzgado correccional 8, secretaría 61 de la Ciudad de Buenos Aires, iniciada como consecuencia de la movilización a la Casa de la Provincia de Salta el 18 de junio de 2001, en repudio de los asesinatos de José Barrios y Carlos Santillán. Allí, el comisario José Antonio Portaluri, jefe de la División Operaciones del Departamento Seguridad de Estado de la Policía Federal, remitió al juzgado un informe de “inteligencia” en el indicaba a la jueza a quiénes se debía procesar. Con fotos, nombre y apellido, número de documento y domicilio, el informe identificaba a tres personas, dos muchachas veinteañeras integrantes de una de las organizaciones movilizadas, y un simple adherente que ni siquiera había concurrido a la movilización. Al final del informe, el comisario lamentaba que no pudiera dirigirse la acción penal contra un referente piquetero en particular, porque ese mismo día estaba en otra provincia, donde había hecho declaraciones a la prensa.
  • * También en 2001, los militantes de CORREPI descubireron que eran foco de interés de los servicios del Servicio Penitenciario Bonaerense. Una abogada que concurrió a un penal provincial notó que, antes de autorizar su ingreso, el guardiacárcel consultaba un listado. Con cierta ingenuidad, el uniformado le pidió disculpas por la demora, explicándole que “si vienen los abogados que están en este memo, tenemos que avisar a la superioridad”. En el marco de una acción de habeas data, confirmamos la existencia del Despacho 02/01, que ordenaba al personal de todas las unidades penales de la provincia, comunicar a la Secretaría de Informaciones del Servicio Penitenciario Bonaerense la visita de los abogados de esa organización antirrepresiva, incluyendo los nombres de los internos entrevistados. El Inspector Mayor del SPB Carlos A. Scheffer, titular de esa secretaría, y firmante de la directiva, declaró ante el juzgado 19 de La Plata que el despacho había sido dictado en atención a que había recibido una nota anónima que acusaba a los militantes de CORREPI de “fomentar y facilitar motines y fugas en los penales”. Explicó que, aunque el anónimo “carecía de todo viso de seriedad”, decidió redactar y firmar la orden interna, a través de la cual se registraban todas las concurrencias a cárceles de los integrantes de la organización, así como los nombres de los visitados, en su mayoría presos políticos.
  • * En 2003 se armó una causa con “informes de inteligencia” de la SIDE contra los integrantes de un comedor popular en el barrio del Abasto, donde los espías hablaban de “vínculos con Sendero Luminoso” porque, entre los concurrentes al comedor, había ciudadanos peruanos.
  • * En 2004, Correpi verificó la existencia de estas tareas de inteligencia en la causa iniciada tras la represión a la movilización del 31 de agosto de ese año, en Plaza de Mayo, que exigía la libertad de Raúl Castells. Además de muchos heridos, fueron detenidos 102 compañeros, siete de los cuales fueron procesados con prisión preventiva, hasta diciembre de 2004. La principal “pieza acusatoria” era un “informe” emanado del Departamento Seguridad de Estado de la Policía Federal, basado en tareas de inteligencia seguidas contra varias agrupaciones, en el que, por el sólo hecho de “haber participado” de determinadas movilizaciones o de “haber reivindicado” hechos de protesta antiimperialista, se identificaba a varios dirigentes de esas organizaciones, acompañando material fotográfico y “fichas” personales. Además de esos datos, el informe, firmado por el comisario Cantalicio Bobadilla, contenía su propio “análisis” de la información, que concluía que, en realidad, todasesas agrupaciones eran simples “frentes de masas” de una única organización clandestina, que tenía por objeto desestabilizar el sistema democrático. El juez a cargo, Juan José Galeano, no sólo incorporó el informe y le dio entidad como prueba válida, sino que, en otra causa que simultáneamente instruía por un escrache a la petrolera Repsol, ordenó a la policía federal que intensificara sus medidas de inteligencia sobre los manifestantes y sus organizaciones.
  • * Después de las masivas movilizaciones antiimperialistas en Buenos Aires y Mar del Plata durante la Cumbre de Presidentes de noviembre de 2005, más informes de inteligencia fueron utilizados para criminalizar a los manifestantes. En el caso de Mar del Plata, el juez federal Alejandro Castellanos recibió un “informe de inteligencia” elaborado por el ministerio de Seguridad bonaerense. El informe incluía precisos datos de todo el arco político que se movilizó contra Bush en Mar del Plata, y no estaba firmado por un comisario ni un comandante de gendarmería, sino por el ministro León Arslanián.
  • * En marzo de 2007  la policía salteña investigó a docentes en huelga.
  • Ese mismo año PáginaI12 informó que fiscales y policías federales entregaron informes a la  Unidad de Apoyo para la Investigación de Delitos Complejos en Materia de Drogas (UFIDRO) sobre la “presunta amenaza del narcoterrorismo de las  FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia)”. En esos trabajos pusieron bajo la lupa los “secuestros de la Triple Frontera” y las actividades en  el país del vocero de las FARC, Javier Calderón. Entre los “denunciados” de participar en ellas figuraban Luis Farinello, Adolfo Pérez Esquivel, Patricio  Echegaray y la Universidad de las Madres de Plaza de Mayo. “Estos informes, en los que se describen actividades políticas y sociales pero no se habla ni de un porro, habilitan a que nos investiguen a todos los militantes sociales que, por ejemplo, participamos de varios foros en la Triple Frontera por el  tema del acuífero. Apuntan a deslegitimar a dirigentes populares vinculándolos con las FARC y a insistir con que la Triple Frontera es ‘ese sitio oscuro a  atacar’, como sostiene (George) Bush”, había dicho en aquel momento la Liga Argentina por los Derechos del Hombre
  • * En noviembre del año pasado varias organizaciones, encabezadas por la abogada Myriam Bregman del Ceprodh, denunciaron a la Gendarmería Nacional por haber realizado tareas de inteligencia interior sobre militantes y delegados de base de la zona norte. Fue primicia de OJOS VENDADOS.

http://www.adrianameyer.com.ar/index.php/item/95-m%C3%A1s-pruebas-confirman-el-espionaje-de-gendarmer%C3%ADa-proyecto-x

Siga el caso Balbuena, capítulos II y III

http://www.adrianameyer.com.ar/index.php/item/115-caso-balbuena-el-d%C3%ADa-despu%C3%A9s

http://www.adrianameyer.com.ar/index.php/item/116-allanaron-la-casa-del-esp%C3%ADa-balbuena-ayer-su-despacho-en-la-federal

Listado provisorio de organizaciones y personas que hicieron llegar su solidaridad y adhesión al reclamo de:

• DESMANTELAMIENTO DEL APARATO DE ESPIONAJE INTERNO
• APERTURA DE LAS LISTAS DE PERSONAL DE FUERZAS DE SEGURIDAD INFILTRADO
• ENTREGA DE LOS ARCHIVOS CON LA INFORMACION RECABADA


(Abajo los primeros firmantes del comunicado)

1  Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro
2  ECOS Córdoba
3 “Crece la voz”. Programa en Radio La Colectiva
4 AGARRE (Acción Grupal Antirrepresiva – Comodoro Rivadavia) en el ENA
5 Agencia Ipodagua
6 Agrup Agustín Tosco-Río Segundo-Córdoba
7 Agrup.Sindical Tolo Arce-ATE-SENASA
8 Agrupación “Germán Abdala” – ATE-Ministerio de Trabajo de la Nación
9 Agrupación 15 de Marzo Estatales de Base
10 Agrupacion 23 de diciembre de Gral.Rodriguez
11 Agrupación Comercio Despierta Capital
12 Agrupación Martín Fierro ( Varela – Alte. Brown – Matanza – Mar del Plata y Neuquen )
13 Agrupación Prisma
14 Alejandro Cabrera Britos Delegado ATE SENASA
15 ALINE CASTRO, RED POR TÍ AMÉRICA, BRASIL
16 Andrés Figueroa Cornejo, periodista
17 APDH La Matanza
18 ARTISTAS INDEPENDIENTES
19 Asamblea Permanente Por la Escuela Que queremos.
20 Asociación de Profesionales en Lucha (APEL)
21 Bandera Negra – Tendencia estudiantil libertaria
22 Biblioteca Popular de Bella Vista (Córdoba) en el ENA
23 Biblioteca Popular Fernando Jara-Cipoletti-Río Negro
24 Campaña internacional de apoyo a los juicios contra los genocidas en Argentina
25 Canal 5 TV
26 CARINA MALOBERTI, Consejo Directivo Nacional – ATE-CTA
27 CARLOS GUANCIARROSA, AGRUPACIÓN ENRIQUE MOSCONI, FeTERA EN CTA
28 CARLOS LOZA, JUNTA INTERNA DE ATE, AGP (ASOCIACIÓN GENERAL DE PUERTOS )
29 Casapueblos
30 Colectivo Desde el Pie
31 Colectivo Memoria Militante
32 Colectivo Trabajadores y Trabajadoras de prensa
33 Columna Libertaria Joaquín Penina
34 Comisión Antirrepresiva y por los Derechos Humanos de Rosario
35 CONVOCATORIA POR LA LIBERACIÓN NACIONAL Y SOCIAL, FRENTE SINDICAL
36 cooperativa 15 de enero Ltda.
37 Coordinadora en Defensa de La Soberanía y el Patrimonio Publico.
38 Corriente Popular Juana Azurduy
39 CTA Capital
40 Democracia Popular-Rosario, Comunidad Campesina de Tratagal-Salta
41 EDUARDO ESPINOSA, ATE en MINISTERIO DE DESARROLLO HUMANO DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES.
42 Encuentro de Organizaciones de Córdoba (EO)
43 Encuentro Sindical Clasista y de Base
44 FeTERA  FLORES (colectivo de base de la  Federación de trabajadores de la Energía de la República Argentina, en CTA)
45 FM ACTIVA 100.9 VERA – SANTA FE
46 FM La Riachuelo 96.1
47 Fund.Pedro Milesi y Biblioteca Popular de Bella Vista (Córdoba)
48 Gustavo Robles – Relaciones Políticas – Partido Comunista de los Trabajadores
49 HERMAN SCHILLER,  conductor de los programas “Leña al fuego” y “Aguantando de pie”
50 HIJOS La Plata
51 IGOR CALVO, MILITANTE DE BASE DEL FNRP, HONDURAS.
52 Indymedia Argentina
53 Izquierda Socialista
54 Junta interna ATE Estadística GCBA
55 Junta Interna ATE INTI
56 Kaos. Argentina
57 La Naranja de Prensa
58 La Otra Movida
59 La voz de los Colimbas
60 La Voz de los laburantes
61 LIBERPUEBLO Asociación por la Defensa de la Libertad y los Derechos del Pueblo
62 Liga Argentina por los Derechos del Hombre
63 Lista Verde-Roja-Negra en ATE-Educación
64 Luciano Andrés Valencia, periodista
65 MARÍA ROSA GONZÁLEZ, COMUNICADORA SOCIAL
66 MARTA SPERONI MILITANTE INTERNACIONALISTA POR LOS DD. HH.
67 Militancia Guevarista
68 Movimiento de Trabajadores Desocupados Flamarión-Rosario
69 Movimiento por la Unidad Latinoamericana y el Cambio Social
70 MTL Rebelde
71 Nicolás Cogorno
72 Nuevo MAS
73 Ojos para la Paz, sede España.
74 Organización Política Estrella Roja
75 Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS).
76 Partido Obrero
77 Patricia Walsh
78 Plataforma Global contra las Guerras, sede España: referente Purificación González De La Blanca
79 Pro-Eco Grupo Ecologista de Tafí, Viejo, Tucumán
80 Prof. Juan Carlos Sánchez, docente y periodista, conductor del programa Incluyendo – Barricada TV.
81 Profesionales Latinoamericanos/a contra el Abuso de Poder
82 Programa radial “Algo habré dicho”, por FM Fribuay, Ramos Mejía.
83 Proyecto Sur Provincia de Buenos Aires
84 Radiosaqbiasque.blogspot.com.ar
85 Revista Codo a Codo
86 Revista PPP
87 Sebastián Korol Desde Misiones, revista superficie
88 Silvio Roubens
89 Sur Para la Emancipación y Artistazo Por El Agua
90 Susana Rearte, Coordinadora en defensa del Patrimonio Público y de la Soberanía
91 Tendencia Piquetera Revolucionaria
92 TV PTS y programa” Pateando el Tablero”
93 Unión de Trabajadores de la Provincia de Chubut.
94 Zainuco Nqn
95 • Agencia de Comunicación Rodolfo Walsh
96 • Gremial de abogados
97 • CADeP (Coordinadora Antirrepresiva por los Derechos del Pueblo)
98 • CeProDH (Centro de Profesionales por Los Derechos Humanos)
99 • CORREPI (Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional) en el ENA (Encuentro Nacional Antirrepresivo)
100 • Familiares y Amigos de Luciano Arruga
101 • Compañerxs ex integrantes de la Agencia Walsh
102 • Fundación La Alameda
103 • FOB (Federación de Organizaciones de Base)
104 • Organización de Liberación Nacional y Social Fogoneros
105 • Movimiento por el Cambio Social Marea Popular
106 • OTR (Organización de Trabajadores Revolucionarios)
107 • CEDP (Corriente Estudiantes del Pueblo)
108 • CuBA MTR
109 • FAR (Frente de Acción Revolucionaria)
110 • Asambleas del Pueblo
111 • Convergencia Socialista
112 • Movimiento Popular La dignidad
113 • Organización Monte
114 • Movimiento TORRE (Trabajadores Organizados para la Revolución)
115 • Trabajadores del subte
116 • Junta Interna de delegados de ATE de la Dirección General de Contaduría de la CABA
117 • Equipo de Educación Popular Pañuelos en Rebeldía
118 • Red Eco
119 • Radio La Colectiva
120 • DTL
121 • RNMA (Red Nacional de Medios Alternativos)
122 • AgruPasión Para la Libertad
123 • Sin Careta (programa Radial de FM La Mosca)
124 • Frente de Artistas Populares.