“Resistimos hasta el final y seguiremos”

Luego de varias noches de vigilia, los despedidos intuyeron que ayer la policía avanzaría contra ellos. Pero no imaginaron la violencia del operativo ordenado por el gobierno macrista. “No hubo un muerto de casualidad, esto fue como me lo que contaba mi viejo, que era de la Ford, donde desaparecieron a la interna. Resistimos hasta el final y vamos a seguir”, dijo el delegado Luis Medina eufórico a minutos de salir de la planta junto a los demás, libres en la calle, rodeados de periodistas, cámaras y militancia que cantaba “se va a acabar la burocracia sindical, paro general”. (fotos Rodrigo Wilson Enfoque Rojo)

“Están cebados, sacados”. “Esto parece el 2001, actúan como en la dictadura”. “Volvieron”. Entre una y otra arremetida represiva del cuerpo de Infantería de la Policía Bonaerense, frente al portón principal de PepsiCo, azorados y con los rostros desencajados, manifestantes, diputados y periodistas no podían creer lo que estaban viviendo. Había sido una larga noche de vigilia, con centenares de trabajadores y militantes apostados en los tres accesos de la planta de Florida, ubicada en medio de un barrio que combina casillas de chapa con chalets de tejas, con vecinos que salieron a batir cacerolas en apoyo a las y los obreros y que terminaron teniendo que sacar a sus hijos del jardín de infantes y la escuela por los gases. La imagen de la madrugada fueron los obreros desde los techos, como en los ’70, agradeciendo el aguante de la segunda noche de espera al operativo de desalojo. La foto de la mañana fueron ellos al lado de las hijas de desaparecidos Victoria Moyano Artigas y Alejandrina Barry al borde de la cornisa rodeadas de policías. Luego de los palazos y las corridas, vino el momento de mayor tensión. Tras casi una hora de pelearse a los gritos con los jefes del operativo, el grupo de diputados que habían llegado, entre ellos Miguel Funes y Leonardo Grosso (FpV), logró que ingresaran Nicolás del Caño (FIT-PTS) y Luis Zamora (AyL) para garantizar la integridad de quienes estaban adentro, dado que la Bonaerense ya había entrado con gases para sacarlos. “Qué verguenza das Vidal, reprimís a las obreras que están defendiendo su derecho al pan”, fue uno de los cantos que se escuchó durante la represión contra una fábrica donde la mayoría son mujeres sostenes de hogar.

Cuando cerca de las 2 de la mañana el delegado Camilo Mones dijo con el megáfono desde el techo “vamos a combatir la batalla de PepsiCo” varios se miraron como si sonara exagerado.

PEPSICO AGUANTE

Dos horas antes todavía se podía entrar a la fábrica de saladitos, donde las instalaciones aparecían en buen estado y hasta relucientes. En la oficina de ingreso, el fondo de lucha y una máquina de café. “Miente la empresa, lo que producimos acá lo van a hacer en otros países, el propósito que tienen, avalados por el gobierno, el sindicato y la justicia, es político, nos quieren liquidar porque en 20 años logramos conquistas que no hay en ninguna otra fábrica de la alimentación, como la categoría superior a la que antes no accedían las mujeres, que hacían empaque, el laburo más pesado y menos remunerado”, dijo Liz Fernández a PáginaI12. “Cocinaron todo entre ellos y en el ministerio nos ofrecieron indemnizaciones y unos cursos que rechazamos. La categoría que logramos puedan acceder mujeres antes era reservada a los hombres, tocar máquinas, acá peleamos contra el machismo en las empresas y en los convenios, paramos el 8 de marzo”, agregó. “Los supuestos problemas de costos que les traemos nosotros son 20 años de peleas a favor de los tercerizados, no permitir que los de agencia estén tres meses y se vayan”, apuntó Leandro “Garza” Gómez.

PEPSICO PUERTA

La ocupación había sido decidida en asamblea cuando se enteraron que la empresa quería llevarse las máquinas a la planta de Mar del Plata, con personal temporario. “La empieza quiere reabrir pero sin nosotros, pero no nos vamos a ir aunque nos saquen, si logramos quedarnos nos ponemos a producir, la idea es resistir, estamos despedidos pero el desalojo no significa el fin del reclamo, la empresa solo busca más rentabilidad y el gobierno la avaló porque buscan eso en todas las demás”, agregó. Afuera, Mones decía a la multitud: “No buscamos ser un ejemplo para la clase trabajadora, ni que nos echen, ni que cierre la fábrica. Pero por defender nuestros mínimos derechos nos tiraron a la calle, nosotros adentro y ustedes afuera vamos a resistir todo lo que podamos”.

PEPSICO BARRICADA

Catalina Balaguer es delegada y trabaja en PepsiCo desde hace 20 años. “Cuando nos atacó la fábrica apuntó a las mujeres, yo me solidaricé y por eso me echaron, siempre avasalló. Por eso nos fuimos organizando, cuando hice campaña por mi reincorporación llovían los reclamos de todas las filiales del mundo por maltratos, abusos y falta de sindicalización”, recordó. El derecho laboral argentino tiene un fallo que lleva su apellido porque logró un fallo de reinstalación que la reconocía como “delegada de hecho”. La habían despedido aduciendo  “bajo rendimiento”, pero tuvo que ser reincorporada cuando quedó demostrado que fue una acción antisindical y discriminatoria efectuada por la empresa por su actividad gremial. “Acá hubo compañeras que se fajaban estando embarazadas porque no les daban licencia por maternidad, peleamos tener una guardería, y que las compañeras lastimadas por los ritmos de producción tuvieran otras tareas porque antes eran echadas o puestas en una jaula”, agrega Balaguer y acomoda sus rastas negras.

PEPSICO CATI

Listo, se cierra el portón. Ese mismo que horas más tarde no podrían abrir los policías ni con barretas de hierro. Un grupo adentro, entre ellos las víctimas de la dictadura Moyano y Barry, y los demás afuera, en vigilia, con gomas y pallets apostados en las calles y frente a cada portón de la enorme planta. Un obrero de PepsiCo repartía saladitos para matizar la espera, hasta que cerca de las 4 de la madrugada comenzaron los movimientos. “Son como 12 vehículos, tres escuadrones, están en Constituyentes y General Paz”, comentó una pareja que venía al trote por calle Urquiza. Muy lentamente aparecieron las camionetas verdes de la Gendarmería y rodearon todo el perímetro de la fábrica. Comenzó a sonar la sirena de la fábrica. Se escuchó el ruido de cacerolas, eran los vecinos que salieron a solidarizarse. “Vamos aguanten”, les decía una señora con saco polar y pantuflas rosas.

PEPSICO CACEROLAS

Pasaban las horas, se terminó el café y el agotamiento de dos jornadas sucesivas de vigilias empezaba a notarse en los cuerpos. Poco antes de las ocho, aparecieron sobre San Martín medio centenar de mujeres policías de la Bonaerense. Comenzaron las corridas, reforzar algunos puntos, y el alerta de “ahora sí se viene”, cuando ya parecía que no, que hoy tampoco sería el día. Finalmente, arremetió la Gendarmería con todo barriendo a los manifestantes del acceso principal, y los corrió incluso dando vuelta la manzana, en medio de las casas y escuelas del barrio. Las caras rojas y los ojos reventados por el gas, cortes en los rostros, desmayados iban cayendo mientras otros los rescataban y entre todos se reagrupaban para, al rato, volver cantando contra el macrismo y su policía ultra violenta. Un viejo militante decía “así nos cazaban hace 41 años por las calles, en las universidades, en los sindicatos y en las fábricas los grupos de tareas”.

PEPSICO MILICOS

Comenzaron a llegar los medios y los diputados, Patricio del Corro, Christian Castillo, Nathalia Seligra, Vilma Ripoll, Fernando Vilordo, además de Zamora, Del Caño, Funes y Grosso. Pero ese portón terminó siendo un corralito de terror. En un reducido espacio entre la planta, las calles laterales y las casas unos 300 uniformados hacían cordones para impedir el regreso de los manifestantes, y también de la prensa. Hubo abiertas sucesivas provocaciones por parte de Bonaerenses, como cuando un camarógrafo pasó el cordón femenino y el jefe del operativo le gritó “te hacés el vivo porque son mujeres”.

PEPSICO MILICOS 2

Al rato, otra barrida de policías pretendió correr a diputados y periodistas, mientras la policía forzaba el portón y entraba a PepsiCo. Los puntos de ataque se habían multiplicado y al rato el periodista de Crónica Aldo Romano fue atacado tan solo cuando se acercó al kiosko, y ni siquiera los gritos de los legisladores frenaron la feroz paliza, que ligaron todos. Fue en ese momento que el jefe del procedimiento fue increpado por el colega de Romano y por el ex diputado Del Caño, a lo cual el policía le respondió “que no venga a hacer populismo acá”. El dirigente le gritó en la cara “acá están pegando a periodistas, camarógrafos, usted es responsable por su integridad, de qué populismo habla”.

PEPSICO CHOQUE

Vale todo

Poco después por la calle Urquiza hicieron pasar una camioneta de traslado de detenidos, y mientras los legisladores intentaban organizar una comisión para preservar a los ocupantes que estaban a punto de ser sacados de la planta, se escucharon gritos y pedidos de auxilio desde el interior del vehículo. Matías Aufieri y Carlos Platkowski, abogados del Ceprodh, comenzaron desesperados a gritar para exigir que dijeran a quién llevaban herido allí adentro, que los liberaran si estaban lastimados o dijeran a dónde los llevarían. La respuesta fue poner primera y casi atropellarlos a ellos, a varios manifestantes y a esta cronista.

PEPSICO GAS

Los Bonaerenses al rato metieron otra camioneta, pegada al portón. Se escucharon cantos desde adentro que se acercaban. “Unidad de los trabajadores, y al que no le gusta, se jode”, venían gritando los ocupantes que empezaron a salir y en lugar de ser llevados detenidos con el cordón armado por abogados y diputados siguieron de largo caminando media cuadra. Con una bomba de gas en la mano, Mones dijo ante las cámaras. “Desde el 20 de junio las compañeras lloran en la puerta de la fábrica, los chicos con frío, y hoy la policía bonaerense nos trata así, mi viejo que era un obrero de Ford me contó esto, que a su comisión interna la hicieron desaparecer, lo dicen los libros de historia y yo con 43 años jamás viví esto, que pasa en esta pseudo democracia. La vez pasada reprimieron a las organizaciones sociales en la 9 de Julio, hoy de casualidad no hubo un muerto acá en Florida Oeste”, dijo el delegado.  “La peleamos hasta el final y vamos a seguir”, agregó.

PEPSICO FINAL

Mientras los empleados de municipio Vicente López a toda velocidad recogían los restos de las carpas donde habían acampado las obreras, el fiscal Gastón Larramendi recibía a las y los abogados que reclamaban por los cinco detenidos. El argumento que adujo la empresa y la fiscalía para ordenar el desalojo fue un riesgo de contaminación, algo por demás llamativo porque el despacho de Larramendi queda exactamente enfrente de PepsiCo. “No hay ninguna contaminación, hubo y se solucionó en 2009, cuando empezaron a pagar para el tratamiento del agua”, había dicho más temprano Liz García, obrera despedida, a Página12. El fiscal dijo lamentar haber tenido que dictar esa orden, a lo cual la abogada Bregman le respondió: Señor fiscal, su nombre va a estar asociado al de los peores represores”.

Triste cumpleaños del BAUEN

ULTIMO MOMENTO: CAMPAÑA DE SOLIDARIDAD PARA DETENER EL DESALOJO DEL BAUEN. Sus trabajadores se preparan para la “última batalla”.

http://www.facta.org.ar/?p=651

Agotada la vía judicial, sólo queda una salida política. Lo explican sus trabajadores

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-243063-2014-03-31.html

(Nota original de OJOS VENDADOS, a horas de publicado el edicto judicial)

Todo estaba previsto para festejar una década y un año más de la recuperación del hotel más frecuentado por la militancia del campo popular. Y el brindis se transformó otra vez en comité de apoyo porque la justicia renovó la orden de desalojo, ahora con un plazo de treinta días. Los protagonistas de esta historia se preparan para una nueva resistencia, en el frente judicial y en el mediático. “Esto es una hermandad, no nos van a quebrar tan fácil”, dicen. Y como la vida sigue, en el Bauen presentaron las cifras de las ERT (empresas recuperadas por sus trabajadores) en la actualidad en todo el país.

Los trabajadores y trabajadoras del recuperado hotel Bauen se disponían a festejar sus 11 años de autogestión del emblemático hotel de Callao casi Corrientes, pero la justicia les aguó la celebración. La jueza comercial Paula Hualde los emplazó a desalojar el inmueble en los próximos treinta días. Y encima no los notificaron formalmente, se enteraron por el edicto publicado en los diarios del viernes 21, el mismo día del brindis del décimo primer aniversario. Sus logros en más de una década, generar 150 puestos de trabajo e invertir 15 en el edificio, están una vez más en jaque. “Esta vez va en serio, vamos a tener que pintarnos la cara”, dijo Federico Tonarelli, vicepresidente del Bauen, aOjos Vendados.

“El brindis estuvo muy bien, vino toda la gente que nos viene apoyando y aprovechamos para armar una comisión con los partidos, las personalidades y los referentes sociales, sindicales, políticos y de derechos humanos, porque los necesitamos más que nunca”, agregó Tonarelli, quien además preside la Federación Argentina de Cooperativas de Trabajadores Autogestionados (Facta). Minutos antes había admitido a este portal que la noticia les arruinó la fiesta. “Me enteré por un cliente que vio el edicto en Clarín y llamó para preguntar si estaba todo bien”, comentó. La comisión de apoyo se reunirá el jueves, pero ya desde el martes su equipo de abogados se pondrá en acción.

La pelea del Bauen en Tribunales tuvo al desalojo como una amenaza permanente, pero se había abierto una esperanza cuando la justicia comercial aceptó suspender esa medida hasta que el fuero penal resolviera la denuncia de los trabajadores contra los antiguos dueños. Los empresarios Iurkovich fueron acusados de defraudar al Estado en connivencia con la dictadura cívico-militar. El hotel fue construido para el Mundial de Fútbol de 1978 con créditos del Banade (Banco Nacional de Desarrollo) y la sospecha es que nunca fueron pagados. “También denunciamos una presunta venta simulada, e insistimos en que el Bauen es del pueblo porque lo financió el Estado con fondos que los primeros dueños nunca devolvieron”, argumentó Tonarelli. La querella había contado con el acompañamiento del ex defensor porteño Roberto Gallardo.

Lo que pasó hace pocas horas es que el juez federal Sebastián Casanello archivó esa denuncia, y por lo tanto la justicia comercial ya no tenía razones para mantener la suspensión del desalojo. Así, el juzgado comercial 9 a cargo de Paula María Hualde determinó en la causa Solari SA s/quiebra que “habiéndose agotado procesales y las gestiones de este tribunal a los fines de intentar un acuerdo conciliatorio entre las partes involucradas, comunica que con fecha 20 de julio de 2007 se ha resuelto la devolución de inmueble ubicado en avenida Callao 346/60, que funciona como Bauen Hotel, a su titular Mercoteles SA, (…)”, y fijó “un plazo de 30 días dentro del cual la Cooperativa de Trabajo Buenos Aires Una Empresa Nacional limitada deberá desalojarlo a fin de que pueda tomar posesión el titular de dominio”.

Escenario de históricos lanzamientos políticos, sindicales y sociales de la última década, sus instalaciones han sido cedidas para las más diversas coyunturas del campo popular. Y en parte viene ganando la batalla por el apoyo recogido entre los referentes de un amplio espectro ideológico. Otro de sus pilares sigue siendo mantener convenios de contraprestación, por ejemplo con la empresa neuquina de cerámicos Zanon bajo control obrero, con el frigorífico recuperado Incob de Bahía Blanca y con la textil Pigüé, ex Gatic. Estas autogestionadas aportan sus productos y quienes los fabrican pueden parar en el Bauen si pasan por Buenos Aires. Los primeros dos años no pudieron abrir el hotel porque estaba casi destruido, y los trabajadores vivían de las colectas. El peor momento fue en 2007 cuando llegó la primera orden de desalojo, los pasajeros escapaban del hotel casi sin terminar de hacer las valijas y en la calle recibían el apoyo de León Gieco con un recital multitudinario. Las sucesivas instancias judiciales confirmaron que debían irse, incluida la Corte Suprema, hasta que la apuesta de la causa penal frenó provisoriamente la ejecución de la medida tan temida. Pero la tregua no duró, y ahora volvió a comenzar la cuenta regresiva.

Mientras tanto, el Bauen se fue convirtiendo en un referente de las empresas recuperadas, junto con Zanon, Aurora Grundig y otras, de un total de 311 ERT (empresas recuperadas por sus trabajadores que funcionan en casi todas las provincias del país), que según relevó el cuarto informe de Facultad Abierta, sostienen a 13.462 personas. En sus salones y habitaciones se fueron gestando varias de las movidas políticas fundamentales que marcaron el pulso de las protestas, las campañas, las tomas de tierras o de fábricas, los repudios y los lanzamientos. En el brindis del 11º aniversario, Tonarelli lo definió como “un espacio que ha funcionado como la casa de todos los trabajadores y los sectores más postergados de la sociedad”, y destacó que “lo que sostuvo la autogestión del Bauen durante todos estos años es la decisión de sus trabajadores de abrir las puertas del hotel a miles de compañeros que se apropiaron del espacio para darle vida y defenderlo junto a nosotros”.

Ubicado a pasos del mejor tramo de la avenida Corrientes, el de sus centros culturales, teatros y cafés tradicionales, el hotel autogestionado ofrece un servicio de alojamiento de idéntica categoría que cualquier otro bajo patrón. Sea on line o por teléfono, se puede reservar habitación para dos personas para el fin de semana largo por 2.100 pesos, con desayuno. Y los días de semana tiene acceso a piscina por un convenio con el Ateneo de la Juventud, ubicado a dos cuadras. La diferencia está en que el Bauen (Buenos Aires Una Empresa Nacional) es literalmente atendido por sus propios dueños. O al menos será así por los próximos 30 días, porque la lucha de once años parece haber llegado a su punto definitorio.

Más sobre la situación del Bauen, su historia y el estado general de las fábricas recuperadas en esta nota de Infojus Noticias

http://www.infojusnoticias.gov.ar/nacionales/empresas-recuperadas-informe-de-situacion-y-orden-de-desalojo-contra-el-bauen-3542.html

 

Informe del IV relevamiento de empresas Recuperadas en la Argentina. 2014

Las empresas recuperadas en el período 2010-2013.

Programa Facultad Abierta.

El programa Facultad Abierta ha realizado desde el año 2002 una serie de relevamientos nacionales de empresas recuperadas por los trabajadores (ERT). Estos relevamientos mostraron una información lo más completa posible del universo total de las empresas recuperadas en la Argentina a través de una muestra amplia de casos en los que se recolectaron datos a través de una encuesta –que se fue complejizando y reelaborando a través del tiempo transcurrido.

El primer relevamiento, en los últimos meses de 2002 y los primeros de 2003, se hizo sobre la base de 59 casos, el segundo, en 2004, sobre 72 y el tercero sobre 85. Aunque desde el cierre de la etapa de campo del tercer relevamiento han pasado apenas tres años, y menos aún desde la presentación del informe final y su publicación en forma de libro en 2011, hemos determinado la necesidad de una actualización de esos datos a partir de la percepción de un crecimiento cuantitativo del fenómeno de las empresas recuperadas en los últimos tiempos.

Este cuarto relevamiento muestra una cantidad de 311 ERT en el territorio de la Argentina, ocupando a 13462 trabajadores. De estas, las “nuevas recuperadas”, surgidas desde el cierre del tercer relevamiento en marzo de 2010, son 62, 41 de las cuales corresponden a los dos últimos años (2012 y 2013). Si tomamos como línea de corte el año 2004 (inclusive), las ERT actualmente existentes (en 2004, en el segundo relevamiento de nuestro Programa habíamos concluido que había 161 ERT) y surgidas con posterioridad a ese año, es decir, después de la crisis, en situación de crecimiento y recuperación de la economía nacional, son 144. Podemos decir entonces, que ya son casi tantas las empresas recuperadas que iniciaron su actividad en el período pos crisis como las asociadas al 2001 y años inmediatamente anteriores y posteriores.

 

total de casos 2013 % por provincia Cantidad de trabajadores % del total de trabajadores
Argentina

311

13462

100

CABA

58

19%

1902

14,14

GBA

97

31%

4406

32,76

Bs. As. (interior)

46

14,79

1726

12,83

Chaco

9

2,89

343

2,55

Corrientes

5

1,61

454

3,38

Entre Ríos

5

1,61

328

2,44

Santa Fe

26

8,36

1191

8,85

Chubut

3

0,96

45

0,33

Córdoba

14

4,5

1003

7,46

La Pampa

5

1,61

157

1,18

La Rioja

4

1,29

133

0,99

Mendoza

7

2,25

173

1,29

Neuquén

6

1,93

837

6,22

Río Negro

8

2,57

256

1,81

San Juan

2

0,64

39

0,29

Tierra del Fuego

1

0,32

30

0,22

Catamarca

1

0,32

27

0,2

Jujuy

2

0,64

80

0,6

Misiones

4

1,29

93

0,69

San Luis

5

1,61

232

1,72

Tucumán

1

0,32

7

0,05

 

1. Total de casos de ERT y cantidad de trabajadores por provincia.

 

AMBA

155

50%

Pampeana

96

31%

Noreste

18

6%

Noroeste

8

3%

Cuyo

14

4%

Patagonia

18

6%

Total

100%

 

3. Distribución por regiones

 

 

Rubros cantidad ERT %ERT Cantidad Trab.
metalúrgicas

61

19,61

2937

gráficas

31

9,97

879

textiles

26

8,36

1070

gastronomía

16

5,14

328

vidrio

7

2,25

327

químicas

8

2,57

197

plástico

5

1,61

95

industria de la carne

22

7,07

2041

astilleros

2

0,64

62

alimentación

40

12,86

1036

construcción

17

5,46

938

industria del cuero

6

1,93

380

salud

11

3,53

517

educación

7

2,25

215

hotelería

5

1,61

233

maderera/aserradera

8

2,57

146

combustible

4

1,28

77

papelera

2

0,64

71

calzado

5

1,61

601

transporte

7

2,25

720

logística y mantenimiento

6

1,93

154

medios de comunicación

6

1,93

244

caucho

1

0,32

13

comercio

3

0,97

109

minería

1

0,32

13

otros

3

0,97

59

 

5. Total de casos de ERT y cantidad de trabajadores por rubro.

 

 

 

total de casos 2010-2013 % por provincia Cantidad de trabajadores % del total de trabajadores
Argentina

63

100

2644

100

CABA

15

23,8

509

19,3

GBA

9

14,3

947

35,8

Bs. As. (interior)

11

17,5

389

14,7

Chaco

1

1,6

14

0,5

Entre Ríos

1

1,6

11

0,4

Santa Fe

5

7,9

185

7

Chubut

1

1,6

23

0,8

Córdoba

5

7,9

99

3,7

La Pampa

1

1,6

39

1,5

La Rioja

1

1,6

17

0,6

Neuquén

1

1,6

73

2,8

Río Negro

3

4,8

98

3,7

Catamarca

1

1,6

27

1

Jujuy

1

1,6

20

0,7

Misiones

3

4,8

65

2,4

San Luis

4

6,3

150

5,7

 

6. Total de casos de ERT en el período 2010-2013 por provincia

 

 

 

 

Rubros cantidad ERT %ERT Cantidad Trab.
Total

63

100

2644

metalúrgicas

6

9,5

715

gráficas

11

17,4

305

textiles

9

14,3

480

gastronomía

9

14,3

226

vidrio

1

1,5

20

industria de la carne

5

7,9

192

alimentación

10

15,9

384

construcción

5

7,9

134

salud

1

1,5

18

educación

1

1,5

58

maderera/aserradera

1

1,5

18

papelera

1

1,5

13

calzado

1

1,5

18

medios de comunicación

1

1,5

34

comercio

1

1,5

29

 

7. Total de casos de ERT en el período 2010-2013 por rubro

 

Más

http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-242870-2014-03-28.html

http://www.clarin.com/ciudades/Justicia-ordeno-desalojar-Bauen-ocupado_0_1109289134.html