Estatales enjuiciados en Río Gallegos denunciaron torturas

“Me rompieron el tabique, me golpearon en la cabeza, me fracturaron, me dieron comida podrida”, declaró Diego Reyes ante el Tribunal Oral de Río Gallegos. Es uno de los trabajadores estatales que está siendo juzgado por el incendio de un edificio público, en octubre pasado, durante las acciones por reclamos salariales en el marco de las paritarias del sector. Junto a otros cinco compañeros Reyes estuvo preso hasta el juicio, y la justicia de instrucción no quiso tomar esta denuncia por torturas, cuyos detalles conmocionaron la primera audiencia del proceso. La segunda tanda de golpes sucedió en una terraza, luego de que los policías de la comisaría quinta lo desnudaran para obligarlo a “cantar”. Como consecuencia de las sucesivas golpizas Reyes tiene un quiste en la cabeza. En la segunda audiencia más testimonios dejaron en evidencia el armado de la causa.

En la sala de audiencias estaban los acusados Alberto Arteaga, Ernesto Apendino, Juan José Vera, Patricia Benítez y Reyes, con sus familiares y algunos medios de prensa, mientras que afuera había una movilización convocada por organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos para repudiar lo que denominan “un juicio armado”. El edificio judicial, ubicado en Kirchner 81, estuvo vallado y rodeado por un importante operativo policial. La Central de Trabajadores Argentinos (CTA) expresó en un comunicado que “se trata de un nuevo caso de criminalización de la protesta, ya que se encarcela a trabajadores que lo único que hicieron fue reclamar por mejores condiciones de trabajo y por un salario acorde a la canasta familiar”.

Reyes dijo que la jueza de instrucción Valeria López Leston quiso “chantajearlo pretendiendo que se hiciera cargo” de los hechos a cambio de su libertad, y describió que la magistrada no tuvo en cuenta los tormentos y apremios que sufrió por parte de la policia. El presidente del tribunal y el fiscal ordenaron que estos hechos sean investigados. También declaró Juan José Vera, que negó haber estado ahí y haber provocado cualquier tipo de incendio.

En tanto, Norma Garrigue, madre del acusado Apendino, relató a Ojos Vendados que “tres policías declararon que hubo orden de sus superiores de replegarse, en el mismo momento en que varios de ellos se disponían a apagar el incendio adentro del edificio”.

La audiencia había comenzado con las acusaciones. “Se encontraron bidones verdes, blancos, con líquidos rojos, se vieron personas similares a los acusados”, fueron las frases poco precisas que se escucharon. Los testigos son en su mayoría policías, comisarios y personal de las fuerzas de seguridad que mencionan fotos generales y dicen que “los imputados iban a romper todo” o “los manifestantes tiraron piedras a la policía”. Así lo relató Gloria Pagés, del Ceprodh, que viajó a Río Gallegos junto a Luana Simioni, delegada de Ioma y militante del PTS. “Es un juicio aberrante”, sintetizó Pagés. Por su parte, el diputado Pablo López (PO-Fit) opinó que “la justicia actuó rápidamente contra los trabajadores criminalizando la protesta”.

Respecto de incendio del edificio de la Función Pública, ocurrido el 18 de octubre del año pasado, declaró el ex secretario de ATE (Asociación de Trabajadores del Estado) Luis Díaz, quien había estado imputado pero consiguió su excarcelación luego de haberse autoinculpado. “Llegaron 10 o 15 personas en una Trafic, jóvenes que no sé quiénes eran y se enfrentaron a la Infantería que comenzó a disparar balas de goma. Los que iniciaron el incendio eran personas que incitaban vestidos con buzo y rostro cubierto a las cuales no conozco”, expresó. Díaz admitió haber ingresado una cubierta al edificio pero aclaró que “ya estaba prendida fuego”, por lo cual dijo sentirse muy mal. “No puedo adjudicar a otro compañero una responsabilidad que es mía”, confesó.

Según aclaró la madre de Apendino, en la foto Díaz tiene una cubierta en la vereda pero está apagada, y, además, “el edificio en ese momento ya se había prendido fuego”. Según la mujer que presenció toda la audiencia, Díaz dijo que lo hizo porque tenía “bronca” por la interna que tenía como sindicalista, y pidió “perdón”.

Más detalles en la cobertura de La Izquierda Diario

http://www.laizquierdadiario.com/Presos-de-ATE-Mas-testigos-demuestran-que-se-trata-de-una-causa-armada

http://www.laizquierdadiario.com/El-testimonio-de-Diego-Reyes-trabajador-de-ATE-torturado-y-enjuiciado

http://www.laizquierdadiario.com/Un-juicio-para-aleccionar-a-los-que-luchan